ECONOMÍA SOCIAL.

 

Graduadas y graduados de la Maestría en Economía Social de la UNGS, que trabajan en espacios diversos de la gestión pública, compartieron la experiencia del arduo (pero posible) trabajo que realizan para la generación de un sistema económico popular y solidario que sitúe la vida en un lugar central.

 

Hace dieciocho años, cuando la economía social no era un tema de agenda y tanto la legislación como las políticas públicas apenas la consideraban, comenzó a dictarse en la UNGS la Maestría en Economía Social. Dirigida por el economista y exrector de la Universidad José Luis Coraggio, “la MAES”, que este año lleva adelante su décima edición, tiene como propósito formar profesionales con una perspectiva crítica de la economía y con herramientas que permitan aportar a la construcción de otra economía que ponga a la vida (y no al capital) en el centro.

Contrariando a quienes consideran a estas ideas más cerca de la utopía que de la realidad, y con mayor fuerza en el último tiempo, ante las crisis capitalistas contemporáneas, distintas experiencias demuestran que una economía pensada desde esta perspectiva puede aplicarse en la práctica social, y que se pueden implementar políticas públicas que tengan esta mirada como faro. Demuestran, también, el importante aporte de la formación en la gestión pública. Un encuentro organizado por la UNGS y el Observatorio de Políticas Públicas de Economía Popular, Social y Solidaria (OPPEPSS), de la Red Universitaria de Economía Social y Solidaria (RUESS), reunió a graduadas y graduados de la MAES y funcionarios con cargos vinculados a la economía social, que contaron el modo en que día a día deconstruyen saberes y prácticas instaladas y aplican una mirada crítica en acciones concretas con actores y resultados reales.   

Inés Albergucci, graduada en la tercera cohorte, hoy es subsecretaria de Calidad y Accesibilidad del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación. “El ejercicio de la función pública tiene que ser mejorar la vida de las personas”, aseguró, tras destacar lo valioso de la MAES en debatir y poner en juego saberes en relación con territorios, prácticas, actores. Formada en trabajo social, se refirió a cómo desde su área de intervención, el turismo, busca pensar políticas vinculadas a “actores generalmente excluidos en términos hegemónicos de los procesos de desarrollo” (artesanos/as, emprendedores/as, cooperativistas). Opinó, además, que es necesario trabajar también con el sector privado que está en los territorios, “pensando formas de desarrollo e inclusión”.

El término “desarrollo” le hizo ruido a María Isabel Andreoni, graduada en la sexta cohorte, y en la actualidad directora de Montevideo Rural (conjunto de áreas rurales de esta ciudad uruguaya) e intendenta suplente hasta 2025 del Gobierno de Montevideo. La agrónoma destacó la importancia de “desconolonizar” conceptos del capitalismo, deconstruirlos, un ejercicio que le abrió “el mundo inmenso de la transformación” y que le permite cuestionar la política pública y distinguir en dónde y cómo está actuando, qué rumbo está tomando en la construcción con los actores. Contó, incluso, que con vecinos y vecinas comenzaron a elaborar conceptos, indicadores, que les sirven para leer y comprender sus realidades, partiendo de entender el territorio como vivo, en construcción. “Ese buscar en forma permanente lo da una sistematización del conocimiento y de eso estoy convencida”, expresó, al remarcar la importancia de la formación continua y, dijo, emocionada: “Siempre digo que soy un antes y un después de la MAES”.

Graduada de la octava cohorte, Melina Mireley Gobbi trabaja hoy como directora de Acción Cooperativa en la subsecretaría de Industria, Pymes y Cooperativas del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación tecnológica de la Provincia de Buenos Aires. “Necesitamos que la economía popular, social y solidaria dispute las políticas estratégicas de la producción y el trabajo”, aseguró, y subrayó el importante rol de las cooperativas en el entramado productivo, como “motor fundamental” para poner en marcha la producción en la Provincia. El trabajo diario con los trabajadores y trabajadoras cooperativistas lo realiza desde un sustento teórico. “Cuando hablamos de construir formas de producir, consumir e intercambiar, e intentamos construir política pública desde allí, lo hacemos habiendo discutido previamente la historia de los sistemas económicos occidentales, las críticas a los modelos tradicionales económicos, el mercado de trabajo, la microeconomía desde la perspectiva de la economía social, etcétera”, detalló y valoró la construcción teórica que propone la MAES, necesaria para ejercer la función pública y además, dijo, para discutir con compañeros y compañeras formados en economía.

Para la politóloga, hay algo del campo de la economía social “como una hipótesis”, pero también “como teoría y como práctica”, y de ahí la necesidad de “más compañeros y compañeras construyendo otra economía, en todos lados, pero sobre todo en la función pública”. Así, para ella, es importante no quedarse en “discusiones pequeñas” y dar el debate sobre cuál es el rol de la economía popular en la generación de riquezas, de divisas. “Seguir haciendo mantenimiento de obras, gastronomía, pero también se puede pensar en hacer satélites”, opinó.

También graduado de la octava cohorte, Juan José Sánchez ejerce el cargo de subsecretario de Economía Social para el Desarrollo Local de la Municipalidad de Valle Viejo, Catamarca, una provincia con escasa experiencia en el tema. “Todavía no se sabe bien qué tiene que ver la economía social con las políticas públicas”, dijo, al contar algunas de las dificultades con las que se encuentra día a día. A él la MAES le sirvió para sistematizar experiencias previas, ordenar las ideas y al mismo tiempo compartirlas y ponerlas en práctica. Desde su perspectiva, es necesario abordar el tema de la transición de una economía mixta a una economía plural: “Hay que instalar y legitimar que la economía popular produce valor”.

Con estas ideas, desde su cargo, Sánchez pone el acento en el trabajo asociativo. Diferenciándose de la política tradicional, generan procesos de co-construcción de política pública, por ejemplo, en la capacitación de jóvenes. “Buscamos algunas cuestiones que les son comunes, pero no les decimos qué tienen que hacer”, aclaró, y explicó que a partir de ahí proponen el plan de capacitación, formación y acompañamiento. Desde su gestión, el foco está puesto en garantizar el derecho al trabajo y a asociarse, en la administración cooperativa, la formación de oficios y condiciones de trabajo y salud dignas, aunque hay una constante: la falta de recursos económicos. “Cuando no hay plata, hay que salir a buscar por otro lado, contactamos a las organizaciones, a los que tienen el saber, para asociarlos a lo que estamos haciendo”, detalló.

Invitado a contar su experiencia, Luis Precerutti, secretario de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de Entre Ríos, mencionó también la dificultad económica y agregó otra: la de los tiempos diferentes que atraviesan el territorio, la gestión y la universidad. Si bien destacó los avances en la Provincia, que cuenta con esta Secretaría y una ley de economía social, remarcó que “siempre el tiempo es tirano” y los tiempos administrativos “no son los tiempos que necesita el territorio”. “Cuando querés hacer una política transformadora te encontrás con la muralla china. ¿Cómo hacés para hacer políticas públicas disruptivas, transformadoras, cuando todo está hecho y muchas veces para no tener problemas?”, se preguntó. Remarcando la importancia de “invertir tiempo en el pensar” y de que se trabaje en conjunto entre las universidades y la gestión pública, agregó: “El que manda es el territorio ¿Cómo hacer una política pública que responda a las necesidades de los tiempos del territorio? ¿Cómo nos ayuda la universidad a pensar eso?”.

Oscar Minteguía, secretario de Desarrollo Social del Municipio de San Martín, Provincia de Buenos Aires, sintetizó por qué es importante que haya políticas públicas en economía social. Por un lado, sostuvo que esta reconcilia “las acciones de producción con las acciones de reproducción”, algo que se puso más que nunca en juego con la pandemia por Covid-19. Otra cuestión que también la pandemia puso en relieve es que la economía popular es una estrategia de empleo digno. “Hay una fuerza laboral tremenda en el mercado informal del trabajo que viene traccionando la carrera de la generación y consumo de riqueza”, expresó, al recordar el alto número de personas que solicitaron el Ingreso Familiar por Emergencia (IFE) en 2020. La tercera cuestión, continuó, es que “la economía popular y solidaria, como no es una economía de especulación, de maximización de la ganancia, genera lazos comunitarios diferentes”.

El funcionario opinó, además, que se necesita repensar los procesos básicos implementados: “Los marcos normativos se modificaron desde 2003 en adelante en procura de identificar un actor que era distinto, pero muchas veces las estrategias siguen siendo las mismas que las del capital, por lo tanto los resultados siguen siendo los mismos. Hace mucha falta volver a pensar cómo consumimos, cómo comercializamos, cómo regeneramos un mercado distinto, un mercado de la complementariedad, cómo repensamos las estrategias de producción y de financiamiento, cómo rompemos el cascarón de una economía del mientras tanto”.  Y cerró con una reflexión que recupera el espíritu del encuentro: “La economía popular y solidaria no es una economía donde la gente está un ratito hasta que puede entrar a la economía de verdad, es la economía que va a transformar nuestra vida de verdad. Es una economía a la que le podemos poner potencia. Tenemos que poner al Estado a jugar a su favor”.

Analía Fasoletti

 

El evento se realizó el 11 de agosto de 2021 y fue coordinado por Susana Hintze (OPPEPSS/UNGS), María Victoria Deux Marzi (OPPEPSS/UNR) y Ruth Muñoz (ICO-UNGS/INAES). Se puede ver en este link: https://www.youtube.com/watch?v=RLwYZ1wsy0I. Para más información sobre la MAES, escribir a [email protected] o ingresar aquí: https://www.ungs.edu.ar/carrera/maestria-en-economia-social.

 

 

17/09/21