COLECCIÓN POLÍTICAS Y SOCIEDAD.

Antonádia Borges. Traducción: Lucía Tenina. Ediciones UNGS. Colección Políticas, política y sociedad. Serie “Estudios brasileños”. Los Polvorines, 2017.

 

En el último número de Noticias UNGS se informó sobre la aparición de una nueva colección de libros: un conjunto de traducciones a nuestra lengua de otros tantos textos clásicos y contemporáneos de las ciencias sociales brasileñas, entre los que acaba de ver la luz esta preciosa etnografía de la antropóloga Antonádia Borges, que en el prólogo a esta edición local es presentada al público hispanoparlante por su colega argentino Pablo Semán. El autor de Bajo continuo, cuya propia obra es expresión de un modo original y rico de análisis de las prácticas, las representaciones y las vidas de los sujetos de los sectores populares en nuestras sociedades, destaca en sus páginas introductorias a este libro el interés que tiene la manera en que la catedrática de la Universidad de Brasilia practica la etnografía como un “arte de la singularidad” y no como el ejercicio de ratificación de algo que, ya antes de la observación empírica, nos habría enseñado la teoría.

En efecto, Borges –observa Seman– nos propone la lectura de un texto que nos sumerge en la singularidad (es decir, en la historicidad, en la irreductibilidad) de un determinado proceso histórico y al mismo tiempo en la singularidad, historicidad, irreductibilidad, del propio proceso de conocimiento de ese proceso histórico que es esa misma etnografía que leemos. Una etnografía que, más allá de la notable sensibilidad de Borges en su relación con sus “nativos” (que, como también dice Seman, ni son exactamente “sus” ni son exactamente “nativos”), se ve fuertemente enriquecida por el amplio conocimiento que revela la autora de este estudio de los debates contemporáneos en una gran cantidad de campos y de “disciplinas” de las ciencias sociales contemporáneas, todas las cuales, por supuesto, se ven largamente desbordadas por la amplitud del ademán comprensivo que propone el texto.

El propio concepto de “lugar-evento”, que aparece en el subtítulo del libro, y que sirve para caracterizar los distintos asuntos que Borges analiza en su trabajo (que se refiere sobre todo a las representaciones de los habitantes de la ciudad de Recanto das Emas, en la periferia de la capital de Brasil, sobre sus condiciones de vida y de vivienda), es un buen ejemplo del modo en que la autora no aplica a su estudio empírico unos conceptos forjados previamente, sino que construye sus conceptos para dar cuenta de lo que su trabajo etnográfico le revela. Para el caso: la centralidad de la cuestión del tiempo (del tiempo de permanencia, de residencia) en el mundo de las creencias y de las prácticas de los sujetos que investiga. Más que en la improbable –e indeseable– posibilidad de extrapolar ninguna de sus categorías, es en la fuerza de este gesto metodológico y teórico donde reside la enorme potencia de este libro.

 

Dora Inés Dueri