PRIMER CENSO DE ESTUDIANTES.

 

La UNGS llevó adelante un censo con el objetivo de obtener un perfil de su estudiantado para orientar y fortalecer sus políticas de formación y garantizar las condiciones de acceso, permanencia y egreso de quienes se forman en ella. Los datos obtenidos son muy importantes, además, para el proceso de evaluación institucional que está en marcha en la Universidad.

 

Por primera vez, la UNGS realizó un censo para caracterizar a sus estudiantes. Se los consultó sobre distintos aspectos, como trabajo, género, trayectoria escolar propia y de sus familias, consumos culturales, acceso a diferentes tipos de dispositivos institucionales y cobertura de salud, entre otros. Los datos permitirán orientar políticas institucionales tendientes a mejorar las condiciones de acceso, permanencia y egreso de los estudiantes. Además, son un insumo clave para el proceso de autoevaluación que lleva adelante la Universidad (ver “Evaluación participativa”). Al ser un instrumento de implementación masiva, el sondeo ofrece una perspectiva representativa de la Universidad y del cumplimiento de su misión institucional. “El objetivo es obtener información estadística y una foto actual del estudiantado”, aseguró Adolfo Clares, titular de la Secretaría de Planeamiento y Desarrollo Universitario, cuyo Departamento de Información y Estadísticas Universitarias diseñó e implementó el sondeo, que por resolución del Consejo Superior se realizará cada cuatro años.

Del censo, llevado adelante el año pasado, participaron más de 7200 estudiantes. Este número representa un nivel de respuesta mayor al 60% del total de inscriptos y reinscriptos en el año, una proporción similar a la alcanzada por otras universidades nacionales, como la de Buenos Aires, la de las Artes o la de Lanús. El relevamiento se realizó a través del programa SUI Guaraní, plataforma a través de la cual la comunidad educativa realiza gestiones académicas online. La intención es lograr un mayor nivel de participación de los/as estudiantes en este tipo de relevamientos, que se aspira a que en el futuro permitan producir todos los años el perfil de los/as ingresantes. Para ello se está trabajando en una campaña de concientización sobre la importancia de completar la ficha censal. Algunos datos obtenidos tienen particular interés. La mitad (51%) de la población estudiantil está ocupada, un 46% de quienes tienen trabajo que le dedican más de 35 horas semanales a su empleo, y un 23% se encuentran en situación de precariedad laboral, y cuentan con aportes jubilatorios.

El 60% del estudiantado reconoce a sus madres y padres como el principal sostén del hogar, mientras que un 23% declara ser su propio sostén. El 49% financia sus estudios con su propio trabajo y el 35% lo hace con el aporte de familiares, mientras que las becas son el principal aporte para el 12% del estudiantado. Los datos confirman que la zona de influencia de la UNGS es el norte del conurbano bonaerense, donde está emplazada: 7 de cada 10 estudiantes provienen de Malvinas Argentinas, San Miguel o José C. Paz, y el 88% del estudiantado ocupado trabaja en partidos del conurbano (cerca del 20% en Malvinas Argentinas y otro tanto en San Miguel). Sobre el clima educativo de los hogares de los y las estudiantes, 8 de cada 10 estudiantes son hijos e hijas de padres y/o madres sin título universitario, mientras que el 47% de las madres y el 55% de los padres no completaron los estudios secundarios. Un 13% de los/as estudiantes (una tasa dos puntos mayor que la de repitencia interanual 2017-18 de la Provincia de Buenos Aires) repitió algún año de la escuela media. Sobre las carreras que eligieron, 40% cursan licenciaturas, 25% profesorados, 18% ingenierías y 15% tecnicaturas. El 19% está cursando en simultáneo más de una carrera en la UNGS.

Una de las particularidades del censo es que incorporó una pregunta sobre identidad de género, sumando nuevas categorías de respuesta a las convencionales “mujer” y “varón”. Un 1% se identificó con otra identidad de género diferente a las mencionadas. Incluso surgieron categorías como “queer”, “género fluido” y “persona no binaria”. También se consultó sobre la vinculación de los y las estudiantes con pueblos originarios. El 4% de estudiantado respondió que algún integrante del hogar o la familia pertenece a un pueblo originario, y si bien solo el 1,4% habla alguna de las lenguas de esos pueblos, un 44% declaró tener mostró intención de aprender una. Respecto a los consumos culturales del estudiantado, la mitad de los y las estudiantes afirma que se informa a través de las redes sociales (51%) y que las actividades que realizan en el tiempo libre son mirar series y/o películas (58%), escuchar música (55%) y navegar en redes sociales (47%). Cuatro de cada diez estudiantes declaran realizar alguna actividad deportiva o asistir a eventos deportivos.

Por otro lado, considerando que este sondeo se realiza en el marco del proceso de autoevaluación que está llevando adelante la Universidad, se decidió incorporar en el cuestionario una serie de preguntas respecto a los dispositivos institucionales de apoyo al estudiantado. Se consultó sobre tutorías, becas, adscripciones, convenios de intercambio estudiantil con el exterior, participación de los y las estudiantes en proyectos y acciones de vinculación que realiza la Universidad y dispositivos externos que brindan soporte económico. El objetivo fue medir el grado de acceso a estos dispositivos y conocer cómo evalúan, quienes sí acceden a ellos, su aporte al desarrollo de su trayectoria académica. El personal de la Secretaría de Planeamiento y Desarrollo Universitario sigue trabajando en el procesamiento de los datos y en el cruce de variables, análisis del que pueden resultar conclusiones interesantes para delinear con más detalle el perfil de los y las estudiantes de la UNGS y contribuir a la mejora de los procesos de formación y el acceso a los dispositivos institucionales de apoyo.

Analía Fasoletti

 

Evaluación participativa

La Ley de Educación Superior establece que las universidades deben asegurar el funcionamiento de instancias internas de evaluación institucional, bajo la coordinación de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), que además lleva adelante la evaluación externa de estas instituciones. Tras la primera evaluación, que terminó en 2011, la UNGS acordó con la CONEAU, en 2008, iniciar un nuevo proceso. Entre tanto, la Universidad atravesó múltiples transformaciones: desde el crecimiento de la cantidad de estudiantes, graduados/as, docentes y no docentes hasta los cambios de los planes de estudio de todas las carreras y la ampliación de la oferta formativa. También se puso en marcha el programa de acceso y acompañamiento de estudiantes y el plan de mejora y fortalecimiento de la función investigación, desarrollo e innovación, y se fortalecieron las acciones de vinculación y transferencia. Además, se incorporó una nueva unidad académica, la Escuela Secundaria, y se incrementaron las actividades de promoción de la cultura con la apertura del Multiespacio cultural, la radio y el canal de televisión.

Tras la revisión y análisis del primer proceso de evaluación, y teniendo en cuenta los nuevos desafíos asumidos desde entonces, la Secretaría de Planeamiento y Desarrollo Universitario realizó una propuesta metodológica para garantizar una reflexión amplia del conjunto de la comunidad universitaria, contemplando las múltiples actividades que asume la institución. A partir de esta propuesta, en julio de 2019 el Consejo Superior de la Universidad aprobó los lineamientos generales para la autoevaluación. Las dimensiones a evaluar fueron establecidas a partir de las cuatro actividades principales que la UNGS asume en su nuevo Estatuto para el cumplimiento de su misión institucional: la formación, la investigación, la promoción e implementación del desarrollo tecnológico y social y la promoción de la cultura. Así, con el objetivo de obtener un diagnóstico y generar un análisis reflexivo y participativo sobre el cumplimiento de su misión, la UNGS se propone evaluar en qué medida y de qué manera se cumplen los principios según los cuales se deben desarrollar esas cuatro funciones mencionadas.

Más información en www.ungs.edu.ar/autoevaluacion

 

18% de los estudiantes tienen hijos o hijas, en su mayoría menores de edad.

89% proviene de la zona norte del conurbano bonaerense.

51% están ocupados, 31% desocupados y 16% inactivos.

23% es sostén de hogar.

2,6% se reconoce como una persona con discapacidad.

84% viaja en colectivo para llegar a la UNGS.

76% son menores de 30 años.

88% desarrolla sus actividades laborales en partidos del conurbano bonaerense.

97% son de nacionalidad argentina,159 son de otros países de Latinoamérica y 13 del resto del mundo.

58% mira películas/series en el tiempo libre.

Entre 70 y 75% de los/as estudiantes pertenecen a la primera generación que acceder a estudios de nivel superior en sus familias.

73 personas optaron por la categoría “otra identidad de género”.

En el 60% de los casos, el principal sostén del hogar de los/as estudiantes es el padre o la madre.

1,4% habla alguna lengua de pueblos originarios.