COLECCIÓN ENTRE LOS LIBROS DE LA BUENA MEMORIA.

 

El Juicio a las Juntas. Diego Galante. Coedición Ediciones UNGS, FaHCE-UNLP y UNaM. Colección Entre los libros de la buena memoria. Los Polvorines, 2019.

 

La colección “Entre los libros de la buena memoria” presenta el libro El Juicio a las Juntas, de Diego Galante, que se propone analizar un acontecimiento fundamental en la historia de la democracia argentina: el juicio a las Juntas Militares de la última dictadura realizado entre abril y diciembre de 1985. Más precisamente, propone repasar los usos y las resignificaciones sociales del Juicio y su importancia en el marco de la transición a la democracia. El libro revisa los antecedentes y procesos políticos que llevaron a la realización del Juicio, no solo pensado para satisfacer una demanda jurídica de justicia por los crímenes de la dictadura sino también como una piedra política fundamental de la recuperada democracia. Como afirma el autor, “no es en rigor un libro de historia”, porque combina elementos de varios campos de estudio, principalmente los estudios sobre memoria social y los aportes de la escuela francesa de análisis del discurso.

En el momento histórico del juicio, según Galante, el marco judicial se convierte en árbitro de los sentidos de los enunciados, de los límites de lo enunciable, y en un escenario para la puesta en acto de otros discursos, como los que justificaban el accionar de la dictadura en el marco de una “guerra antisubversiva”, o los de quienes discutían el carácter de inocentes o no de sus víctimas. Galante propone pensar una tensión entre la generalización que hace toda sentencia jurídica y la particularización que propone cada testimonio, cada historia que llegaba a la arena judicial. Con esta tensión también se relaciona el concepto de obediencia, al que el autor, novedosamente, analiza no solo desde la acepción más conocida –la de la obediencia como recurso que exime de responsabilidad a las capas medias y bajas de los estratos militares–, sino desde la que le permite pensarla como un recurso que exime de esas responsabilidades a los altos mandos militares, quienes afirman que los delitos fueron “excesos” cometidos por los subalternos a partir de ordenes presuntamente legítimas en el marco de una “guerra”. Galante caracteriza a este tipo de obediencia como “obediencia inexacta”.

En este libro hay lugar también para el análisis de las memorias posteriores sobre el juicio, construidas en torno a las pujas por convertirlo en un “lugar de memoria”, es decir en un lugar simbólico a partir del cual las comunidades recrean un relato colectivo y una identidad. El juicio se transformó en un objeto cultural en los relatos posteriores, tanto en los 80 como en los 90 y 2000, en relación con el contexto socioeconómico de cada período: antes y después de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, antes y después de los indultos de Menem, durante el boom de la memoria ocurrido a fin de siglo y, por último, después de la reapertura de los Juicios y del desarrollo de una memoria oficial por parte del kirchnerismo.

 

Leandro Luque